Utilizar hoy las ideas de Nietzsche sobre el nihilismo y la pérdida de los valores supremos para intentar comprender la situación que vivimos no nos parece adecuado. Y no lo parece por la sencilla razón que la situación política actual en occidente parece seguir una lógica en la que los conceptos del pensador alemán o bien no resultan funcionales o bien obedecen a recursos y estrategias para las que esos argumentos no estaban preparados. Hoy observamos en la política internacional el nacimiento de grupos que combaten lo que llaman decadencia occidental ( por ejemplo Putin y el nacionalismo ruso tanto como los grupos de Yihadistas que combaten en Irak y Siria) mediante un antagonismo a Occidente que no refleja más que un extraño fenómeno de oposición como dependencia. El viejo concepto nietzscheano de nihilismo incompleto ( que bien hoy podría expresar el intento de una destrucción de los valores occidentales pero manteniendo la esencia de lo que se intenta destruir) no parece responder completamente a las espectativas de la lógica interna de los fenómenos de oposición, insurgencia al sistema del poder contemporáneo. En cierta medida, los antagonismos al sistema hoy en día manifiestan una cierta lealtad al propio sistema ( como el movimiento de los Indignados), pero no como un nihilismo insatisfactorio o incompleto, como pensaba Nietzsche, sino como una estrategia del poder que es capaz de crear y producir antagonismos para neutralizar o intoxicar las verdaderas propuestas de liberación. El sistema del poder contemporáneo crea ejércitos de insurgencia para hacernos pensar que son éstos el antagonismo que hay que combatir, ocultando en ello que el caos es creado para alcanzar el poder con esos mismos fenómenos de insurgencia. Nada mejor para comprender este fenómeno que recordar la saga Matrix, cuando Neo adquiere conciencia de que es un instrumento del Arquitecto, o es una creación de él y todo el proceso de liberación que él comandaba no era otra cosa que una estrategia del sistema que combatía. Parte del terrorismo internacional obedece a esta lógica, pues hacer un atentado y culpar a cualquiera es la mejor forma de neutralizar las verdaderas actividades terroristas, es decir, que gran parte de los atentados terroristas de hoy y el futuro son y serán auto atentados. El problema que surge cuando reflexionamos sobre el futuro desde el presente, es el fenómeno de la insurgencia como catalizador del poder, es decir, que tendremos un futuro plagado de insurgencias con lo que podremos observar que el poder, según nuestra opinión, ve en ello la mejor forma de reproducirse o la mejor estrategia para desdoblarse en enemigos que son creados por él mismo.Observar esta lógica nos permite comprender que el verdadero atentado que se comete contra el principio de contradicción es en lo fundamental una muestra como una enseñanza de que el proceso de descomposición que vivimos garantiza un caos organizado infinito en el que los poderosos pescarán a río revuelto sin ningún escrúpulo. Pero también los fenómenos de liberación ya no tendrán ni obedecerán a criterios de auténtica insurgencia, sino a maquinaciones y estrategias para neutralizar una oposición que tarde o temprano va a dejar de existir.Un futuro donde el poder no tiene antagonismos es en sí mismo la mejor expresión del verdadero colapso de la sociedad contemporánea.
Todos los textos que presentamos en este blog tiene los números correspondientes de los derechos de autor (IEPI) y los ISBN, por lo tanto, queda prohibida su reproducción parcial o total.
lunes, 8 de septiembre de 2014
miércoles, 28 de mayo de 2014
La política del descontento
Acaban de haber elecciones en Europa y en Colombia.
Lo peculiar de ambos procesos es la casi nula participación de las mayorías.
Solo un 35 a 40% de los electores han participado. ¿Qué sucede y cuál es el
motivo de que el 60% de los electores no participe? La pregunta parece ser la
cuestión central de la política en nuestro tiempo, es decir, esta cuestión
involucra al valor de lo político y a la función que hoy cumple la
representación política en la sociedad. Como podemos apreciar, a las grandes
mayorías no les interesa lo político y son unos pocos los que toman las decisiones
por todos. La política de hoy no refleja el sentir de la comunidad y ésta se
deja llevar y administrar por una minoría y por las opciones que ellos ven como
correctas. En Europa la extrema derecha y los partidos antieuropeístas han
triunfado, expresando con ello que las opciones oportunistas de grupos
minoritarios pueden llegar a ser realidades cuando la gran población deja de
lado la opción política o simplemente no le interesa. Esta levedad de la
política es lo más significativo de ella, pues son minorías las que deciden por
todos y hacen de la política del descontento una opción real o una verdadera
real politik. Pero es una política oportunista o un pescar a río revuelto, pues
al pretender ser o representar a toda la comunidad no hacen más que expresar el
descontento político o el mismo valemadrismo de la política, como dicen en
México. En cierta medida los noticieros de la televisión y los periódicos informan
sobre las elecciones en las que casi nadie participó, aunque los resultados si
bien expresan el más grande vacío político, representan una realidad política
insoslayable. Esa realidad que no representa a nada ni a nadie es la política
del descontento. Y esa realidad casi vacía es la que entraña el fenómeno de la
política en nuestro tiempo.
lunes, 5 de mayo de 2014
Diez cuentos absurdos
1.La quebrada del
payaso
Se trata de la muerte de un payaso borracho o de un borracho
vestido de payaso o simplemente de un hombre alcoholizado vestido de manera
extraña que cae por una quebrada. El motivo de la muerte de este sujeto no la
sabemos. Lo que sí sabemos es que a la mitad de la historia se construye en
este mismo lugar un Mall que se llamó: La quebrada del payaso.
2.Tumbangkok
Se trata de la historia de un migrante Tailandés que se
establece en Tumbaco. Un día un fotógrafo con problemas financieros busca ahorrar
un viaje a Tailandia y , por ese motivo, trata de ubicar con un amigo a una
persona de Tumbaco que se parezca a un campesino de Bangkok. Al encontrarlo y
fotografiarlo no solo evita pagar un costoso viaje a Tailandia, sino también
funda en una zona del lugar un nuevo mundo que más tarde se llamó Tumbangkok.
3. Ahí comienza la
soledad.
Dos amigos conversan al borde de una cerca que divide dos
terrenos. Uno de ellos le dice al otro:
¨De este lado es el terreno del Ricky, y de ahí para allá es
el terreno de la soledad¨.
El otro amigo que lo escuchaba muy serio dice:
¨¿ahhhhh... entonces allí no vive nadie?
4. Todo el mundo se
pone bravo cuando no hace caca.
Un día un grupo de amigos conversan sobre el comportamiento
de sus hijos. Una madre entre ellos, al referirse a su hija, dice que es mal
genio pero como buscando una disculpa dice :
¨Pero solo se pone brava cuando no hace caca¨
Azucena, que era parte del grupo que conversaba sobre sus
hijos, luego de escuchar a su amiga dice con energía y mucha determinación:
¨¡Pero si todo el mundo se pone bravo cuando no hace caca!¨
Al rato, Ricky que quiere hacerse el chistoso pregunta a
todos:
¿Qué le dijo una mosca a otra mosca?
Como nadie responde después de un rato contesta sonriendo:
¨Vamos a mi caca¨.
5. La persistencia de
Renaud
Renaud tenía la facultad de predecir el fin del mundo todos
los meses del año. Sus amigos que lo escuchaban muy atentos vivían
atormentados. Cuando ya había pasado 20 0 30 años juntos uno de ellos muy filosófico
dice a sus amigos, luego de una larga discusión sobre la nula capacidad
predictiva de su amigo:
¨Yo creo que lo único que hay que admirar de Renaud es su
persistencia¨.
6. El problema es que
ha sido virgen.
Dos amigos ingresan a una iglesia y conversan sobre
distintos temas. Luego de hablar sobre las esculturas y cuadros que hay en la
iglesia, se ponen a conversar sobre sus conquistas amorosas. Uno de ellos, al
terminar de conversar, le dice al otro:
¨El problema es que ha sido virgen¨
El otro que camina mirando las estatuas y cuadros de la
iglesia piensa para sí mismo:
¨Yo pensaba que era el cristo de Legarda¨
7. Con prenda
Una vez un individuo flaco necesitaba beber cerveza y sale
de su casa, cuan largo y flaco era, a comprar cerveza a la tienda. La señora
que vende allí le dice con cara de disculpa que no puede venderle porque hay
¨ley seca¨ y es día de elecciones. Luego de que el individuo flaco le ruega que
le acepte, la señora dice con cara de aprobación:
¨Bueno.... pero con prenda..¨
El individuo flaco mueve la cabeza con infinita comprensión
y dice resignado antes de salir de la tienda:
¨Comprendo ¨.
8.Una historia larga
y triste.
Hay un congreso internacional de hombres invisibles. Llegan
de todos los países y de todas las regiones del mundo para reunirse en un
hotel.
Cuando comienzan a reunirse en el salón del Hotel se dan
cuenta que poco a poco empiezan a desaparecer y desaparecer y desaparecer y
desaparecer y desaparecer y desaparecer....
9. Mecánica.
Una abuela bien habladora recibe a uno de sus nietos que
vive hablando de conciertos de rock . Para hacerse la conocedora del área, le
dice para sorprenderlo cuando abre
la puerta de su casa:
¨¡Viene Mecánica!¨
10. Viernes Santo.
Un esposo muy leído y absorto en sus estudios le pregunta a su
mujer pensativo:
¨El año pasado qué día cayó Viernes Santo?¨
domingo, 4 de mayo de 2014
El síndrome de la crisis de derechos
Desde mediados de los noventas y sobre todo en la primeras décadas del nuevo milenio, observamos a diario las crisis en los sistemas de seguridad y control debido a que la gran ciudadanía adquiere aparentemente derechos informáticos que antes no tenía o no utilizaba. El acceso a las redes informáticas ofrece facilidades informáticas que antes la gran población no tenía acceso directo o eran muy difíciles de adquirir, como ofrece al mismo tiempo, una aparente ampliación de los nuevos derechos que adquirimos los usuarios por el solo motivo del acceso a la red. Y estos ----derechos---- que en rigor son solo probables y prácticamente inexistentes son la causa de la crisis de representación política, de los roles sociales como de la participación ciudadana. Pero lo sintomático de todo esto es que los derechos siguen siendo los mismos o simplemente son conculcados en la misma medida en que el síndrome de la ampliación de estos genera una discusión sobre una apariencia y no sobre una realidad.En una palabra: Los derechos ciudadanos no han crecido ni han cambiado. Pero lo más extraño de este fenómeno es que el concepto del sujeto moderno también se ve afectado por esta aparente cambio en los derechos ciudadanos. El modelo cultural que describe Bauman en sus análisis de la cultura moderna es parte de este nuevo sujeto, como es parte de esta apariencia que éste ve o quiere ver en los modelos de consumo modernos. Lo que parece manifestarse aquí es que hoy la apariencia parece volverse realidad y en ella intentamos sostener razonamientos que se fundan en simulacros de realidad( como el síndrome de la crisis de derechos que intentamos describir) pero no en la realidad, e incluso, éstos tienen una repercusión ficticia en los conceptos y en los valores que pensábamos existentes.Este ambiente de crisis fundada en las apariencias informáticas o en aparentes cambios de derechos, nos enseña que dentro de poco ya no sabremos distinguir entre auténtica crisis y crisis forjada por las apariencias, pues la virtualidad de ella parece obedecer a un proyecto muy bien pensado de forjar la virtualidad como promotora de una vida de cambio vertiginoso que solo ofrece beneficios a los modelos de consumo y al mundo tecnológico. La fuerte identificación con el irracionalismo del modelo que describimos, garantiza todo tipo de falsas reformas y falsas crisis, como también nos hace ver que los modelos del sujeto moderno serán otras máscaras simuladas de sujetos verdaderamente inexistentes.La futura reflexión y la crítica cultural será una suerte de desmitologización del simulacro, es decir, una manera de desvalorizar el mito como un modo de quitarles a los consumidores la satisfacción de una ficción autorizada como aparentemente necesaria. Por eso no podemos esperar que la reflexión tenga en ese futuro inmediato ningún valor como ninguna función social de importancia.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Noticias
Estoy corrigiendo las pruebas de imprenta de mi libro ¨Nietzsche parásito de Emerson¨ que
edita editorial Brujas en Córdoba, Argentina. Al corregirme me doy cuenta de mi
oralidad pues soy profesor de principio a fin. Para mi, oralidad significa que
hablo y que solo hablo y cuando escribo no hago más que transcribirme, cosa
imposible en sí misma. Frente a este límite, creo que es un límite
sudamericano, en cierta medida, escribir es perder una identidad o intentar
plasmar algo en un formato para el que no fuimos ni preparados ni educados. Y
ese límite es nuestro y mío hasta decir basta. Al parecer, cuando escribo me
enajeno de mí mismo, dejo algo que es mío y lo transfiero a una identidad
hipócrita, es decir, me pongo un traje que no me queda. Y cuesta tanto ser uno
mismo en ese traje que incluso he llegado a pensar, que lo más mío es el intentar
decir algo que pienso más allá del lenguaje de todos, más allá de las
convencionalidades y de los ritos sociales que forja todo lenguaje. El más allá
que he pensado me aproxima a las reiteraciones de mi lenguaje oral, al uso y
abuso de ciertas muletillas del hablar en público y del hablar en general, pues
si mi lenguaje es el oral, no debo traicionarme al corregirme y eliminar los
giros que hago uso y hago abuso cuando hablo. Evidentemente que mi editor no me
va a entender!.
La creación artística y la conciencia traumática.
por
Jorge Luis Gómez Rodríguez
Profesor de filosofía de la USFQ. jgomez@usfq.edu.ec
Abstract: Según la definición de Platón, el arte es Enthusiamós. El texto expone tres ejemplos de conciencia traumatizada y la función que cumple en la creación artística.
Palabras claves: Creación artística y conciencia o memoria traumática.
Las veleidades de la
conciencia traumática también parecen manifestarse en el viejo y mal
comprendido concepto del Enthusiamós, que
nos enseñó Platón sobre el arte y la creación artística. Si bien la locura y
los desordenes de la conciencia apuntaron originalmente en esta definición a
los poderes divinos, como excusándose de los verdaderos desaguisados mentales a
los que se refería, la creación artística y la memoria traumática, también
representan a los principios creativos que Platón nos legó en su obra y en su
idea sobre el arte.
En cierto sentido, la
posesión divina no dice o no significa directamente al dios y sus poderes, sino,
por el contrario, a los desordenes mentales que éste provoca en los
entusiasmados. Y hoy podríamos profundizar sobre aquellos desordenes que, en
sentido estricto, son más artísticos y donde hay más creatividad que en ningún
otro lugar. Pero hablar de desordenes suena a disculpa, pues en la creatividad
que queremos o que intentaremos desentrañar, hay un tormento que se quiere
superar, y precisamente en esa voluntad no solo está presente la pulsión creativa
como tal, sino el carácter de inacabada o de insatisfactoria en la que se
asienta casi como una obsesión.
La función del trauma en la
memoria genera una inventiva artística en un amplio sentido. El paciente
traumatizado, en cierta medida, crea con el fin de olvidar la herida, a pesar
que es ella la fuente misma de la creatividad. Como memoria sana, el pasado
permanece sin cambios. En la memoria traumática hay un necesario cambio o
arreglo para evitar reflotar una herida que debe permanecer oculta en la
profundidad y que, por ningún motivo, debe salir a la superficie. Son los
paliativos a la vulnerabilidad neuroemocional. Y esos paliativos los comprende
Boris Cyrulnik, neuropsiquiatra francés ( ¨Sauve-toi,
la vie t`apelle¨.Odile Jacob,2012) mediante la idea de la résilience ( o resistencia).
Es la readaptación resiliente de sus propias
representaciones una suerte de terapia natural donde se permiten evitar el
dolor arreglando escenas para crear otras con las que tapan o encubren el
original. Todo trauma modifica el funcionamiento cerebral y hace de
instrumentos neutrales, como la escritura de sí mismo, un factor de protección.
Todo paciente traumatizado abunda en imágenes pero tiene una mala memoria
verbal. Los que aprenden a comunicar resultan menos traumatizados que los que no lo hacen.
Y en el caso de aquellos
niños que han sufrido una agresión traumática, tienen sueños recurrentes que
están encerrados o aprisionados, que viven en un acuario o en una caja en la
que no se pueden mover. Este sueño que representa la separación de los demás o
la incomprensión de los demás, tiende a desaparecer mediante la escritura, pero
no mediante las imágenes. Pero la escritura como terapia, si bien es resiliente, no logra sino un placer
momentáneo de lejanía del trauma, pues si bien desocupa a la memoria de
imágenes obsesivas desplazándolas en el valor social del lenguaje o en su poder
comunicativo, aparentemente desplaza el trauma en un valor simbólico como
experiencia universal o sufrimiento de todos.
Como vemos, la escritura de
sí tiene un valor de resistencia traumática y por eso de terapia. El artista
resiste su propio dolor cuando crea una nueva novela, poema, o teatro. La
creación artística hace del desorden emocional, lo mismo o algo semejante a las
neuronas que niegan un recuerdo al sujeto traumatizado, para evitarle el dolor
y el tormento. El arte es una liberación pero lo es sólo en la medida en que al
ser una terapia satisface momentáneamente a su creador. Y es esta
insatisfacción la verdadera garantía de una creación obsesiva.
También los representantes
de minorías excluidas son creadores atormentados que representan en su voluntad
de rehabilitación, en su meta de rendir un homenaje a los humillados y en el
propósito de rehabilitar lo que vive en la ignominia y la abyección, un
espíritu traumatizado que hace de su creación una terapia de rehabilitación
precisamente porque en la vida cotidiana son presos de la exclusión y la
segregación social. Tanto homosexuales y lesbianas hacen de esta voluntad de
rehabilitación (Cfr.Eribon,Didier Una moral de lo minoritario.Variaciones sobre
un tema de Jean Genet. Anagrama.2004) de lo excluido, lo que es común a
Foucault y Jean Genet, una terapia de rehabilitación de sí mismos, donde la
palabra de los excluidos llega a rehabilitarse con ellos y esa palabra es la
expresión terapéutica de una liberación.
Pero además de querer disociarse de lo que no se es, la voluntad de
rehabilitación expresa simbólicamente un modo de liberarse ellos mismos. En
este sentido, el tema de las exclusiones como escritura expresa lo que no se
quiere ser y manifiesta el ritual emocional de profundizar en la exclusión para
liberarse de ella.
Y existe otro tipo de
creador traumatizado que hace del arte creativo un modo de superar su propia
minusvalía. Es el caso de los autores que luchan por alcanzar la gloria
personal, llevados por la necesidad compulsiva de superar el trauma de una
temprana orfandad. En estos casos, la creación compulsiva los lleva a tomar las
ideas de otros como propias, no como plagio consciente, sino como trasferencia
de personalidad. Es el caso de Baudelaire y Nietzsche. En ambos creadores hay
el trasfondo de otra personalidad como de otro autor que creen ser ellos
mismos. Baudelaire cree ser Poe y Nietzsche cree ser Emerson. Pero no bastaría,
en este caso, decir que en estos
creadores hay una creencia que los lleva a la suplantación de la personalidad
de otro. Más bien, con la generación de los personajes conceptuales, con
Zaratustra en el caso de Nietzsche y con el artista M.G en el caso de
Baudelaire, ellos expresan el juego originario, presente en el mito de Narciso,
de la imagen en el espejo y del regreso de esa imagen al sujeto del que han
nacido. Es decir, en el otro ellos no ven a otro, sino se ven a sí mismos. Esta
enajenación en otro intenta sustituir simbólicamente al padre o a la imagen del
padre, pues el otro es siempre un genio o un espíritu superior. Pero al
idealizarlos consiguen unirse a ellos suplantando su personalidad. Y este
fenómeno del otro como sí mismo es o expresa la neurosis obsesiva de asimilarse
al padre en un ritual mágico que realizan con el endiosamiento de otro autor
que finalmente son ellos mismos. En este caso, la suplantación de la
personalidad de otro autor, la utilización y apropiación de sus ideas como
propias, no obedece más que a la neurosis obsesiva de liberarse del trauma de
la separación del padre en la más temprana edad, y la suplantación de la
personalidad y el tomar las ideas de otro como propias, obedece a la obsesión
de ser un autor famoso y de hacerle ver a su madre que con su obra él conquistó
un lugar destacado para la gloria de su padre. (Cfr. Gómez Rodríguez, Jorge
Luis ¨Nietzsche parásito de Emerson. La
extraña simbiosis conceptual entre Nietzsche y Emerson¨. Editorial Brujas. Córdoba,
2014)
Como vemos, los tres
ejemplos de la conciencia traumática que hemos expuesto, pretenden hacernos
entender la complejidad de la creación artística, sobre todo por el lado de los
desordenes mentales que hace alusión el término Enthusiamós, forjado por Platón en relación a la esencia del arte.
Como ya dijimos, el término como tal solo habla de los dioses como causa de la
conciencia traumática, sin embargo, los tropiezos y accidentes de la conciencia
no parecen ser otra cosa que el destino traumático que el dios eligió para los
artistas.
martes, 21 de enero de 2014
Venta de mis libros en internet
Sócrates en el umbral entre mito y razón. (2011): www.cuatrovientos.cl
La modernidad latinoamericana insatisfecha (2012): www.morebooks.com y www.amazon.com
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